Manual del teórico · Lección 13 de 14
El vehículo y su mantenimiento
No hace falta ser mecánico: el examen pregunta lo que afecta a la seguridad. Neumáticos (con su cifra estrella: 1,6 mm), frenos, niveles y los testigos del salpicadero que no se pueden ignorar.
Neumáticos: la cifra y los síntomas
La profundidad mínima legal del dibujo es 1,6 mm — por debajo, el agarre en mojado se desploma y llega el aquaplaning. Vigila también la presión (baja = más consumo, peor frenada y riesgo de reventón) y los desgastes irregulares, que delatan fallos de dirección o suspensión.
Frenos: los avisos que da el pedal
Un pedal esponjoso o que se va al fondo, tirones hacia un lado al frenar o chirridos persistentes son avisos de revisión inmediata. El líquido de frenos se degrada con el tiempo y debe sustituirse según lo previsto por el fabricante: sin líquido en condiciones, no hay freno que valga.
Niveles y testigos: rojo es parar
La regla general del salpicadero: un testigo rojo encendido (aceite, temperatura, frenos) exige detenerse en cuanto sea seguro; uno ámbar pide revisión pronto. Ignorar el testigo de aceite o de temperatura puede acabar en avería de motor, y así lo preguntan.
Luces, limpiaparabrisas y visibilidad
Llevar una luz fundida es un problema doble: ves menos y te ven menos (y es sancionable). Escobillas en mal estado, cristales sucios o hielo sin retirar limitan la visibilidad: la obligación es conducir viendo y siendo visto, no "ir tirando". Mantén también las placas de matrícula legibles.
Los 3 errores típicos de examen
- ✗No saber la profundidad mínima del neumático: 1,6 mm.
- ✗Seguir circulando con un testigo rojo encendido "hasta casa".
- ✗Olvidar que una luz fundida también es motivo de sanción.
Ahora ponlo a prueba
La mejor forma de fijar la lección: un test del tema, con corrección al instante.
Test de el vehículo y su mantenimiento